Salve Regina

Salve Regina

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos  los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Padre nuestro

Padre nuestro

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu Reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy 
nuestro pan de cada día;